Con la culpa encima

Hoy te vas

Te vas con prisa y la culpa encima.

Te vas, porque no cabes en mi, gigante.

Mas no te olvides, fuí yo quién te creció dentro de mi.

Y te vas con mis manos que se arrancan, piel y carne que no pudieron separarse.

Con la vida que soñé.

El veneno de tus besos aún me enferma por las noches. Esas que un día entre gemidos y vaivén te dediqué.

Yo te hice a ti, gigante.

Mío, por completo cuando entre mis muslos te saciaste tantas veces.

Animal salvaje que se aleja mal herido del amor. Que hiciste de todo lo que dí?

¿Cómo vives con mis risas que te siguen?

Con la culpa.

llévate las manos, la piel y carne de tu amante, gigante.

Yo, lo recupero todo, mis  manos, mi piel y mi carne, mi tiempo y mi alegría, nunca lo dudes, llévate entonces también la culpa.

Así crezco yo, así me hago mujer, con mis manos y mis carnes nuevas, y mis sueños frescos que me deja cada adiós.

Adriana Guerrero

Puebla, Pue. Octubre 11 de 2018

 

Una mentira para mi.

Construye una mentira en la que pueda por ti creer. Aferrarme con locura, hasta que todo pase, el sempiterno de mi sinrazón.

Una que destruya mi miedo y mi vulnerabilidad.

Una que reconozca con los pies descalzos y mi cara sin maquillar, que me calme la tristeza de no tener a quién amar, ni certeza de un mañana que volverá.

Que cierre mis ojos por las noches y en susurro piadoso me arrulle.

Una mentira que yo defienda por sobre todo y sin razón. Que no se cumpla, pero que no se esfume, que viva fresca dentro de mí, hasta el final.

Y al final, que importan la verdad o la mentira?

En mi fragilidad, seré grande si puedo creer.

Construye una que reemplace al Dios que me faltó. Una que sea solo para mi.

Déjala aquí cuando te vas, y que por la furia con que la defendí se me recuerde.

Quiero una mentira que cuando deambule por la calle, me incite una sonrisa y la gente, sí me mira, no entienda mi razón, la sonrisa de saber, que el tiempo que recuerdo volverá.

Construye una mentira compasiva, pero que me lleve de este mundo si alguna vez llegase a dudar.

Entonces, será mejor una que no descubra nunca, jamás.

AG

Mi abuela Bito.

Elvira Zárate (Bito)
Dime abuelita- Cri Cri

Bito, el personaje de mi infancia que me persigue y me hace bromas, se resiste a quedarse tranquilita en el más allá.

Ha sido, ahora que lo pienso, la que varias veces, metida en mi cuerpo me mueve los brazos, articula la boca y me empuja la voz en momentos de gran audacia, que hasta hoy no había podido comprender.

Bito es la persona más cálida y alegre de mis primeros años, ella y mi viejo (Tyronmex) consolaban sin saberlo cualquier tristeza o preocupación que pesara en mis pequeños hombros y de ahí sobre mis alpargatas.

Cuando brincaba la barda que dividía las dos casas, me parecía llegar a un mundo diferente, tan diferente como el que encontró Alicia al caer por el agujero profundo que la llevó al país de las maravillas.

Mi abuela cantaba mucho y yo mucho la molía.
Bito, cántame la de la negrita.
Bito, cántame la de la muñeca fea.
Bito, cántame la de la abuelita.

AG

Nunca me dijo que no. ¿Cómo sacó la paciencia para hacer el quehacer, cocinar, lavar la ropa en el chaca chaca y ponerse bonita para cuando llegaba su viejo? No lo sé, pero nunca la vi quejarse. Esa manía de no quejarse la convirtió en una mujer feliz.

Yo andaba detrás de ella y la seguía hasta la azotea a tender la ropa, como los flecos de los papalotes atrás y titiritando.

Puedo escuchar su canto y también, olerlo todo desde aquí, ahora.

El olor a jabón de la ropa cuando salía del exprimidor, que parecía mas bien, una máquina de tormento inquisitoria; dos garrotes, que se chupaban las ropas, (que como he mencionado antes, en “los viejos”, son como otras “cosas” que guardan pequeñas almas). Estas ropas eran aventadas por detrás sin culpa, tratando de ser despojadas por el exprimidor, de sus pedacitos de alma.

Algunas “cosas” llegan a merecer este privilegio de poseer pedacitos de alma, porque mimetizan con sus dueños y absorben sus esencias, recuerdos y humores con tal empatía, que logran esa distinción. Yo les he llamado “los galardonados”.

Ahora pues, la chupadora parecía haber despojado los pedacitos de alma de los trapos o ropas, pero horas después, el aire impuntual (casi siempre) y los rayos del Sol, con esa necedad de salir, los esponjaban y los blanqueaban, como el horno redentor de mi abuelo a la masa que entra. (En otra batalla que nunca nadie ni ganó, ni terminó).

Yo miraba y hablaba, hacía muchas preguntas que mi abuela no sabía responder porque desde pequeña me revelé a aceptar todo aquello que no cabía en mi lógica aún incipiente. Pero ella ponía mucha atención a mis locuras y mi imaginación desenfrenada desde entonces. Mi Vito solo se sonreía para de inmediato cambiarme el tema.

También puedo oler el olor de la ropa secada bajo el sol, el viento y el pecho sudoroso de mi Vito cuando me dormía en sus brazos y las dos callábamos, también en complicidad, yo porque dormía y ella para que durmiera.

Escuchábamos a los Panchos, Lara, María Grever y otros; Muñequita Linda de cabellos de oro,🎵 de dientes de perlas, labios de Rubí….🎶

En una ocasión mis abuelos tomaron un camión y tan pronto se sentaron, se comenzaron a escuchar las risas y el gori gori entusiasmado de Vito. De inmediato introdujo a mi abuelo con su vecina de asiento;

Vito. -Le presento a mi esposo.

Abuelo. -Encantado.

Señora. -Mucho gusto.

Vito. -Y cuénteme cómo ha estado?

Señora. -Muy bien gracias, aunque fíjese que murió mi marido…

Vito. -No me diga! Hay que pena! cuanto lo siento.

Señora. -Así es, Dios lo tenga en su gloria, (lagrimitas y pañuelo) era tan bueno, …..

Veinte minutos más tarde… (las dos platique y platique)

Baches, paradas, enfrenones y topes.

Señora -Y usted?

Vito – Todos muy bien gracias, ya se me recibió el más chico, entra a trabajar el mes que viene….. (las dos platique y platique)

…Llegando a la parada.

Vito. -Y todavía sigue tomando clases de costura?

Señora. -Costura? ….( silencio total ) No. Yo nunca he tomado clases de costura. Ni tengo máquina de coser.

Vito. -Pues que no nos conocimos en las clases de costura?

Señora. -No, no fue en la cooperativa de la secundaria G. Arteaga?

Vito. -No. Ni sé dónde es eso!

Carcajadas de los pasajeros alrededor, 😂🤣😂🤣😂

Vito. -Hay perdón. Que pena.

Abuelo. -Por lo visto, aquí el único conocido soy yo. 😂 A mí sí me presentaron.

Uno de tantos despistes de la rubia cantora, que mi abuelo disfrutaba con sonrisas mesuradas pero que lo arrebataron por dentro.


Mi abuelo murió cuando enterramos a mi Vito (mi abuela) y seguro no despertó sino hasta llegar al cielo y encontrarse con ella. La encontró fácilmente siguiendo la tonadita;

Te quiero dijiste – María Grever

muñequita linda.. de cabellos de oro…


Yo pienso que es ella quién me cuida, que va y viene porque no le gusta quedarse en un solo lugar. Cuando se va a ayudar a alguien que la necesita más, me pasan las cosas más feas que se puedan imaginar.

Nunca crecemos lo suficiente para dejar de extrañar las torrejas, sopes, o huevos ahogados que los domingos nos tenía preparados para desayunar. Desde su patio hacía el llamado tribal a sus nietas. Y nosotras prestas corríamos por la escalera al país de las maravillas.

Mujer sabia y simple. No luchaba con lo que sabía no podría cambiar y conocía su deber para con los demás.

Si pudiera verla de nuevo le daría las gracias, por haberme querido tanto y le pediría que me cante una canción.

Puntuación: 5 de 5.

La lluvia y los gritones. Desde mi ventana adriana-guerrero

Muchos de nosotros, no pueden darse el lujo de quedarse en casa y con valentía, resignación, y mucha necesidad, caminan con sus cuerpos encorvados, la expresión rígida y la mirada ida hacia los lados y arriba atentos ansiando una respuesta. Aún así, sacan la fuerza de no sé dónde, para gritar sus pregones a los cuatro vientos. Los gritones de los tiempos del covid, son el ejemplo más valioso de resilencia humana y del espíritu invencible de este pueblo milenario
  1. La lluvia y los gritones. Desde mi ventana
  2. Mi Vito
  3. Su majestad…La Concha
  4. Porque también somos lo que no nos perdonamos.
  5. Tyronmex
  6. La espera. Desde mi ventana
  7. Para cuando no estés.
  8. Con la culpa encima.
  9. Confesiones de un robo. Para Regina
  10. El Volcáan glotón.

Su majestad la concha

La concha es a la reina como la apastelada a la………?

Con la legítima potestad de quien conoce la panadería mexicana desde lo más profundo de las entrañas de su madre y ella de sus propios padres y que además ha pagado el precio de haberse comido por lo menos una de las bolas de masa cruda en cada uno de los encuentros de mi abuelo con la repostería, sin importar los entuertos y empachos, cosa que hice con tal pericia, que pienso, nunca se habrán dado cuenta, o mas bien, considerando que ya la sentencia cumplida, era tan dura… mi viejo no dijo nada.

Había que juntar los bultos contiguos para esconder el hueco faltante. (Asimismo hago hoy en día con mis tristezas)

Mi abuelo batallaba con la masa al más puro quijotesco modo , era como si de esa batalla, su vida y la de su dulcinea, dependieran. Ella lo miraba de lado, por dentro gritaba las porras que si dejase salir de su boca, podrían distraer al valiente caballero y hacerlo perder la pelea. Ella, mejor, pacientemente, con su cara enrojecida, por el calor de un horno inquisidor y las pasiones que se revolcaban ahí dentro de esa cocina, esperaba siempre lista, para meter las charolas al horno y sacar el pan horneado en el momento que se habían vencido por completo. Dulcinea le lanzaba una sonrisa limerente y él peleaba más duro!

Estaba prohibido entrar y salir del campo de batalla, según ellos, el pan se desinfla, pero yo creo que no dejaban salir los espíritus de los sentenciados, para evitar algún maleficio y se aseguraban que éstos se cocinaran con sus cuerpos de una sola.

El olor llegaba hasta mi casa y aquella cocina de los abuelos, ya pasado todo, parecía mas bien una sala de cuneros con recién nacidos en sus envoltorios de todos los tamaños, formas y colores.


Algunos de los nombres de nuestra variedad de panes y bizcochos mexicanos.


Si quieres conocer los nombres de la gran variedad de panes y bizcochos de la mesa mexicana haz click en el botón

Se dice que esa habilidad de la rubia como compañera de batallas (no solo en los asuntos de la masa, sino de las inclemencias de la vida misma), junto con las miradas que le lanzaba, hicieron que ese hombre pasara por este mundo tan solo para admirarla y quererla por toda la vida”.

Dicho lo anterior, puedo y aquí certifico, LA CONCHA” es el pan más sabroso y degustado en las meriendas de los mexicanos, sin distinción de rango o calidad moral.

Su seguidora, LA PRINCESA CAMPECHANA”, educada con los más sutiles modales, se considera casi intocable, se requiere de talento y precisión para no desmoronarla o herirle los sentimientos, nomás de verla, se puede despertar una tragedia, es caprichosa y en ésto, muy similar a su pariente “LA APASTELADA” aunque de mayor rango esta última.

Estos tres personajes, formaban el motivo principal de las tertulias de algunos memorables domingos en casa de los abuelos.


No puedo dejar esta recopilación de mis más lindas memorias en tiempos de alpargatas y homenaje a los viejos de la mancha en mi mente soñadora, sin mencionar dos eventos muy especiales para estas tierras, sería irresponsable, y un descuido imperdonable.

Durante los días en que a los mexicanos se nos permite reunirnos con nuestros difuntos, les ofrendamos además de flores, platillos tipicos, decoraciones, y música, un pan que reúne los mas finos atributos de este arte panadero; EL PAN DE MUERTO.

En la masa, los finísimos aromas de anís, clavo, agua de azahar, se mezclan con la mantequilla, formando una migaja tan suave, que ni el mas experto comelón de pan de muerto saldrá limpio de moronas y borlitas en la comisura de los labios.
La costra, por otro lado es un poco mas firme pero al mismo tiempo lleva azúcar espolvoreada sin escatimar. Este ejemplar de abolengo y de noble ascendencia, va siempre coronado con unas bolas que todos se pelean sin saber que representan los nudillos de los huesos de quienes se fueron ya. Aquí en Puebla, los salpican de ajonjolí, pero en vez de llamarlos pecosos les dicen hojaldra.

El otro evento que tiene también como personaje principal de las mesas decentes de la tradicional familia mexicana, es la tan querida ROSCA DE REYES, extravagante y pretenciosa, adornada con frutas secas a la usanza de las más ilustrísimas coronas de las reinas de la antigüedad. Una pequeña reverencia es recomendable antes de meterla al horno.
Cabe notar, que llevan por dentro un muñequito de plástico (que alude al niño Dios escondido para salvarlo de la matanza de Herodes) que a quien le haya tocado y tenga la suerte de no haber perdido un molar, le corresponde hacer una “tamaliza” e invitar a todos los presentes el día de la Candelaria y más que nada para alargar las fiestas de fin de año lo más posible.

Prefieres escuchar el relato?

Escuchar

Podría seguir y seguir, quizá después.

No quiero ser despreciativa con tantas otras variedades, ya que, en gustos se rompen géneros, y no quisiera se me aparezca por ahí, algún bigote, o cubilete encabronado por la noche remetido en mis dulces sueños, para reclamarme no aparecer en mis relatos. (principalmente los tan temidos y dolorosos cuernos).

Si tan solo pudiera describir el aroma que el horno desprende cada que traga y  escupe, haberlo guardado en un frasco hoy respiraría suspiritos para curarme el alma y darme sosiego, como de pequeña.

Adriana Guerrero

May  10,2009

Puntuación: 5 de 5.

La espera. Desde mi ventana.

Hoy, como todas las noches, abrí mi ventana y saqué la cara para recibir el viento fresco, esta vez quería asegurarme que aún está ahí.

Han cambiado tantas cosas que las tonteras y los miedos en ocasiones nos asaltan.

Volviendo al viento; ahí estaba, un viento plácido y prudente, no como en días pasados. Guardo silencio hasta contener la respiración, tratando de interpretarlo, quizá me pueda decir algo que los humanos no sabemos. Así como trato de comprender las aberraciones de este tiempo.

Ayer no escribí nada, ha sido el día más difícil de los meses que llevo encerrada. Salí de la cama muy tarde,para que el día fuese mas corto.

Después de un café y un par de galletas me quedé un largo rato en mi sillón, también sin hacer nada, hasta que finalmente un sueño salvador se apiadó de mi tristeza y me llevó de paseo por eventos extraños y sinsentido como los buenos sueños deben ser.

En esto de los sueños, cada quien tiene su propio estilo, yo a veces camino en el filo de una barda, donde una jauría de perros brincan para alcanzarme. Y entonces abro los brazos y empujo el aire hacia abajo y me elevo. Vuelo a veces demasiado alto, pero siempre me las arreglo para aterrizar.

Otro que se repite es cuando trato de cruzar una feria de juegos mecánicos, la rueda de la fortuna, la krakatoa, la montaña rusa, las canastas,etc. Calculo los tiempos exactos y avanzo con pericia evadiendo los carritos que suben, cruzan y bajan. Y yo los toreo. Olé! Nunca me ha embestido ninguno!

Ahora sueño con más peligro! que me duele la cabeza y la garganta!

Mañana será mejor!

Me voy a la cama, solo espero no tener que enfrentar, en vez de carritos y sillas voladoras de feria, bolas gigantes verdes con picos donde antes estaban las cabezas del martillo.

Prefieres escucharlo?

Puntuación: 5 de 5.

Confesiones de un robo. Para Regina

En la época en que reconstruíamos el hotel Vermont, que el abuelo Don Matías levantó en vida con mucho trabajo, tu papá y yo vivíamos en el edificio de al lado y mi ventana de la cocina daba justo enfrente de la construcción.

Desde ahí podía ver las fumarolas de arena y escuchar los gritos de los albañiles de la obra en un dialecto muy torcido, códigos y albures entre carcajadas indiscretas al compás de cumbias y norteñas.

Fue una tarde como otras, mientras cocinaba sopa de fideos, picadillo y una jarra de agua de limón, que mirando por la ventana, veo a lo lejos que algo vuela, o flota, o me lo imagino, enorme y bobalicón.

Apenas unos días atrás había visto Jurassic Park!!! Mi mente me jugaba bromas y mi corazón se aceleraba cada vez más.

Me quedé inmóvil mientras la cosa tripodactilocus enplumae blanquéatelo, se venía sobre mí.

Trate inmediatamente de tapar la cazuela del picadillo por si acaso era el olor pernicioso de mis guisos lo que traía al volador hacia mi ventana.

¡En medio del pánico y el ruido del corazón que se me quería salir, estrellé la jarra del agua de limón contra la ventana!

Eso fue lo que seguramente causo que el volador se distrajera, volteara hacia la izquierda y se diera el más feo de los madrazos que he visto de un bobalicón contra un poste de construcción.

Me olvidé de los cristales y charcos pegajosos por doquier en mi cocina y corrí hacia la puerta para escapar de mi departamento y conocer al reptibroncoavebiparo que posiblemente había escapado de algún cine cercano.

Cuando por fin llegué a la escena del madrazo, me llevé la sorpresa más grande de mi vida… ¡Una cigüeña! ¡Bueno es que era muy grande seguramente se dirigía a algún lugar muy lejano para ese tamaño de emplumado!.

Junto al pájaro gigante había un bulto que afortunadamente cayó sobre uno de los colchones que habíamos comprado para la remodelación del hotel.

No era un bulto común y corriente era redondeado, regordete y se movía.

Con miedo y todo asomé un ojo por el hueco junto al nudo y … ¡Ahí está; vi los ojos más grandes y hermosos que jamás hubiera podido imaginar! ¡Eran tan grandes que llegue a pensar era un envío de ojos, cuando de repente… se asoma un piecito también! Wow! ¡Pensé… aquí dentro hay una bebé!

Cuando logré deshacer el nudo aprovechando que la pobre cigüeña seguía en desmayo, pude tomar en mis brazos a la bebita más linda del mundo, con unos ojos olivo maravillosos y unos huequitos en los cachetes que aparecían y desaparecían con sus risotadas. Fue amor a primera vista.


Una carta dentro del bulto decía;
  • Lugar de Origen; El cielo
  • Género; Femenino
  • Carácter; Alegre y cariñosa
  • Precauciones; Inquieta, puede causar dolor de cabeza
  • Destino; Principado de Abu Yahab. Medio Oriente

Si. Ya sabes el final, no pude soltarte de mis brazos. Tomé un ladrillo de los muchos que había en el piso y lo envolví dentro del bulto junto con la carta.

Me apresuré a reanimar a la cigüeña antes del regreso de los albañiles de su hora de comida, si la encuentran ahí de seguro la hacen pollo asado para la fiesta del domingo.

La pobre cigüeña todavía muy atarantada y dando tumbos emprendió el vuelo si es que se le puede llamar así.

La pequeña princesita ha llenado mi vida de luz y de ilusión.

He puesto sin embargo un letrero en el poste del hotel que dice; “Cuidado! altamente peligroso! madrazo bajo su propio riesgo!, no devolvemos princesitas.”

Prefieres escucharlo?

Puntuación: 5 de 5.

Pedacitos de felicidad para Regina.

Cuando era una niña durante la época de las alpargatas y falditas de olanes, la palabra felicidad no tenía un verdadero significado, demasiado abstracta para una niña.

En ésa época, Gansito Marinela, Topo Gigo, el Chapulín Colorado y visitar a mi vecina Laurita eran términos claros que podía comprender. La palabra felicidad, aparecía irremediablemente al final de los cuentos de princesas, y desde entonces tenía la impresión de que algo faltaba.

Así fué, pasando el tiempo la palabra felicidad cambió de significado, parecía más bien un lugar a dónde todos queremos llegar. Parecía algo como esto:

1. Siempre estaba en el futuro. No conocía a nadie que se considerará haber llegado a ese momento.

2. Era una meta, no todos la alcanzan. A pesar de ser anhelada obsesivamente.

3. Parecía tener la forma de la cima de una gran montaña.

Con el tiempo comenzó a comercializarse, es decir, se escribían libros sobre el tema, se daban talleres, retiros, terapias, couching, etc. para enseñarnos a ser felices.

Ya a los cuarenta, en la plenitud de mi vida, el tema que en realidad nunca me preocupó y nunca me atrajo como para profundizar, la pregunta de Regina, mi hija, me hizo por primera vez expresar lo que en mi experiencia y directo desde el fondo de mi corazón salió. Fueron unas palabras simples que siguen siendo válidas hasta hoy.

Momentos perfectos

Regina.

La felicidad no es un estado permanente ni un lugar a dónde llegar, son pequeños instantes como estrellas fugaces, cómo pompas de jabón; frágiles, hermosos, magia pura,lo iluminan todo y nos hacen pensar que el camino, ha valido la pena tan solo por ese momento. Los llamo; ” los momentos perfectos”

La vida está llena de ellos y hay tres reglas primordiales sobre que hacer:

1. Estate Atenta mi niña linda, para que sepas reconocer cuando está pasando uno frente a ti.

2. Atrápalo! No lo dejes escapar.

3. Mantenlo con fuerza! El mayor tiempo posible y vívelo con todas su intensidad.

Cuando se vaya, no te entristezcas, hay muchos más en el camino.

“Entre más atrapes y más fuerte los abraces, más feliz serás

AG.


Puntuación: 5 de 5.

Formulario de registro.

Porque finalmente también somos lo que no nos perdonamos.

Con la esperanza de silenciar la cruel palabra dada y con la esperanza también de entregar el corazón que nos llevamos sin haber vaciado… caminamos.

La carga entre los hombros se ha inventado un rito encarnizado.

Profundas pisadas, lentos los pasos.

Y Dios, que no aparece por ningún lado.

Verde y viva la memoria del destinatario que quedo esperando.

Ese corazón que pesa que tulle y que llevo ya putrefacto.

Lentos los pasos del caminante.

El juez, que es el andante mismo, y el verdugo también, con el corazón impío, Profundas pisadas, lentos los pasos.

La carga con sus ritos y ese Dios que no aparece por ningún lado.

Y al final, en el camino, seremos, por las palabras no silenciadas, y los corazones que no entregamos, finalmente… lo que no nos perdonamos.

AG

Quieres escucharlo en Podcast?


Cinema Paradiso

Puntuación: 5 de 5.

Toma mis enredos

 

Tus manos son a tus palabras lo que mis ojos a mi sentir.

Toma entre tus manos mi sentir, y perfila mis labios con sus dedos .

Toma mis enredos, mis lagrimas del pasado y con la fuerza de tu amor desmorona uno a uno, hasta que la luz de un milagroso fervor resurja de mi ser dormido.

Solo entre tus manos puedo ser feliz.

Arrastra con ellas de mis pechos el ansia que me consume y deja que yo sonría como al despertar de un letargo, o de la bruma que un mal tiempo levantó.

Mis ojos me los quedo. Son testigos del milagro.

No digas nada, recuerda que tus manos hablan las cosas del amor y mis ojos cuanto te quiero.

Adriana Guerrero

2021 Día de muertos reanudado!


Es con gran emoción que después de un año de subidas y bajadas en las curvas del covid, las cosas vuelven a una relativa “Normalidad.”

El tan famoso y legendario día de muertos regresa a dar alegría a los corazones de los mexicanos.

No ha sido fácil convencer a nuestros invitados del mas allá, para que vuelvan a emprender tan complicado viaje, ya que el año pasado, encontraron las puertas de los panteones cerradas y esto causo mucho malestar e indignación.

Se ha enviado una suma como depósito de seguridad para cubrir los gastos junto con una carta de compromiso como un acto de buena fe y generar confianza de que, esta vez estamos listos.

Lady patadas, una calaca y protagonista de un video que se volvió viral el año pasado al tratar de derrumbar las puertas del Campo Santo, ya que había hecho el viajecito desde el mas allá en vano, apareció a última hora para declarar que nos dará un voto de confianza y ya está preparando su fastuoso ajuar para iniciar el trayecto nuevamente.

Por otra parte, las calles ya despiden olores únicos de este evento. Pan de bolas, especias, hierbas, polvos de cocinar para el mole, chocolate caliente, flores de cempasúchil, guisos, dulces, tamales, esperanza, camotes, churros, etc.

Las panaderías trabajan a doble turno, las hojas de papel picado cuelgan de las cuerdas en las calles y bailan, tiritan y señalan el camino para las almas norteadas que no cuentan con gps y se confunden al entrar.

Flores de Cempasúchil adornan altares, balcones, parques y cabezas de entusiastas.

Los músicos de los panteones vocalizan y afinan sus destartalados pero fieles instrumentos una vez más. Los títulos de las canciones son sorpresa, nadie sabe cuáles son. Mientras, ahí mismo otros audaces ponen a la venta lugares y banquitos “para su comodidad.”

En cualquier momento veremos entrar a aquellos que un día partieron, no es tanto lo que nos extrañan como el gusto por los guisos y el mezcal. Los reciben los de planta, (espíritus que decidieron quedarse y están de fijo asustando por las noches a los visitantes del panteón) “La comitiva de bienvenida”

Al día de hoy, no se reportan incidentes, salvo un conato de cancelación provocado por una milenial que se atrevió a proponer un menú saludable a base de arúgula, quinoa y salvado, la pobre impertinente ya fue trasladada al hospital.

Otro que salió corriendo, exigía se le llame “DIA DE LES MUERTERES” para ser incluyentes, pero afortunadamente ya fue amarrado hasta que terminen las festividades para evitar que abra la boca y moleste con sus babosadas.


Sin más por el momento, hago un llamado para que en orden y limpieza HAGAMOS UN SUPER DESMADRE!

FELIZ DÍA DE MUERTOS!

He ido marcando

He ido marcando los días desde que te fuiste.

Los primeros, por curiosidad, de saber cuánto tardarías.

Los segundos, por inercia, los últimos, por agonía.

Pasan los segundos de los minutos de los días, de tu desamparo, de tu cobardía.

Pasan las eternidades, la rabia, la desolación, la loca, la nueva, la fatiga.

Eres la burla de mí existir, la pesadilla y la sátira de lo que fui.

Eres la obstinación que me consume.

Regresa porque tengo de tizne las manos, de amargo los pensamientos y de muerto el cuerpo.

Regresa, porque ya no me encuentro cuando me miro en el espejo.

¿Cómo saben tus mejillas? ¿Cuántas arrugas llevan, y de qué lado tienes más?

Delirantes mis recuerdos, cada vez por cierto menos y cada vez menos certeros, es entonces cuando creo que te he inventado por completo.

Sacrilegio es todo el tiempo que dedico en tu recuerdo.

Las noches de las cosas rotas.

Risotadas que se estampan, funden, quiebran, cuando finjo ser feliz.

Vuelan sobre mi cabeza , las cosas rotas del pasado, disfrazadas de fantasmas, cosas rotas que deambulan, cosas culpas, cosas de preguntas, cosas que añoro, cosas blancas, cosas negras.

Otro día más, que no estoy segura si yo marco en el calendario o él me absorbe todo el ser.

La furia esta, que me nace en las entrañas y que trato de exhumar, escribo por las noches, escribo sin parar.

Me reveló cada día que no te tengo, ya no importa, pero vuelve por piedad.

“Mujer” no se escribe siempre igual.

A mí me gusta ser MUJER.

Porque de pequeña, podía salir a jugar a la calle con mis amiguitos, a las traes, a bote pateado, a los patines, bici, y a las escondidas. Me llamaban a merendar con un grito gigante para que sí yo no escuchaba, entonces por lo menos, la colonia completa se enterara.🎶

Mi primer novio del género platónico fue “Javiercito” en los tiempos del kindergarten, seguro que la mayoría de las veces yo tomé la iniciativa para plantarle un beso al pequeño y a otros atolondrados.❤️

También pude decidir que quería ser, me gustó estudiar en la universidad, mas aún me gustó ponerme una mochila en la espalda y viajar durante tres meses por lugares desconocidos en una época donde no había celulares, en un paseo sin rumbo y con un par de tenis que sellaba con una cinta de empaque por las noches para cerrarles la bocota (apertura o rajada que se había hecho por debajo, de tanto caminar) y, por donde gritaban… ya vámonos de regreso! ¡Loca desquiciada!

He podido amar sin fin, del corazón y del cuerpo. Escogí siempre a mis parejas. (Aunque ellos creen que me escogieron a mí) 😂

Trabajo, pinto y escribo lo que me da la gana. Me gusta usar labial rojo y tacones altos, también faldas cortas y bailar salsa.🌺

En lugares como Arabia Saudita y pronto Afganistán, la palabra “MUJER” se escribe distinto… Se escribe sin letras, sin sonido, sin significado, es la ausencia total de vida, voluntad y libertad.

Mujeres que visten siempre de sumisión y de lamento, mujeres de caminar lento, y de pisadas ligeras, de esas pisadas que no dejan huella, mujeres que no pueden atreverse, mujeres que no realizan esos sueños especiales.🥀

Puede ser “políticamente incorrecto” denunciar estas atrocidades en aras del respeto a otras creencias y la autodeterminación, sobretodo en estos tiempos de débiles de la verdad y pseudo bondadosos.

No intento hacer una denuncia más de un tema tan desgastado, busco definir el origen de toda esta atrocidad, aún mas allá de religión, fanatismo e ignorancia, me viene a la mente una palabra; “MIEDO” si, miedo a la fortaleza natural de la mujer, a su resistencia, a su cuerpo creador, a su amor infinito, a su inteligencia, a su intuición y sabiduría.

“A los verdugos se los reconoce siempre. Tienen cara de miedo.”

Paul Sartre.


Pd. Todo esto, mientras otros miles de mujeres recorren las calles de mi ciudad reclamando “justicia y libertad”, destruyendo monumentos históricos y golpeando a otras mujeres autollamándose “feministas”

Gris

Intenté llenar ese vacío de tu vida sin sentido y sin fervor.

De tu ser gris.

De tu rabia.

De tu desamor.

Trate de rescatar el instante bueno que aparece y de inmediato has de destruir.

En que momento decidiste ser tan infeliz? Porque no puedes amar?

Y ahí, en tu negrura, un mañana de colores me puse a dibujar.

Tu tan ciego. Las maravillas que a mis ojos embriagaban y que no te pude compartir.

Quise mitigar la furia de las culpas por lo que perdiste y la verguenza por las batallas que escogiste no luchar.

Los amores que no pudiste amar.

Al camino perdido, no podras volver, el tiempo implacable y la borrasca lo ha cubierto para bien.

Del tiro de gracia, tengo la bala en mi corazón tal y cuál un noble perdedor.

Besos malévolos de piedad y desamor.

Lo tienes todo y nada. Te deshiciste de lo único que importaba.

Machetes por esposas.

Cuando los gritos de justicia se quedan en el aire y la furia rebasa los límites de la prudencia.

Los jueces de los jueces malos.

Los que se aprovechan, las hienas, solo están rondando.

Hoy, se prenden hogueras que muchas veces harán justicia, otras desvanecen el rencor de la rabia contenida y otras convierten en cenizas a inocentes.

Sobre las tierras de los pueblos corre sangre. Y el viento pasea esparciendo el olor de los cuerpos achicharrados.

El merolico y el perro ladran cada uno a su manera. Y eso es lo peor, que sobre las cenizas y los humos pareciera que no ha pasado nada. El merolico se fuma los humos por la nariz y el perro roe los huesos que las llamas perdonaron.

Los malos de los malos.

El animal humano se atraganta con sus propios códices y termina con el hocico cortado por los filos del papel.

El otro que los escribió, lo mira todo y se ríe a carcajadas.

El que los proclama con una voz pura en la mañana y con una mentira sucia por la tarde.

El que ha creído por tanto tiempo y es tan culpable como el que arde.

Animales en jauría con fauces babeantes. Con hambre de sangre y sueños de poder.

El ritual de la hoguera, fuego que cura, que limpia, pero que también asesina.

Cada vez son más los justicieros y también los impostores.

Las tierras de nadie donde ya la autoridad huyó con un bulto de dinero o con un tiro no fatal.

La promiscuidad de muchos inmorales que llegaron al poder. La otra promiscuidad de la ignorancia. Él caldo perfecto para un desorden bañado de sangre y lágrimas.

Tierra de nadie.

Donde los líderes hace mucho que no nacen.

Donde ser mujer es vivir con miedo.

Donde ser niño es ser carnada para el mal.

Donde los malos son también los malos de los malos.

Ojo por ojo.

Aquí, los rezos de las madres ya no conmueven a los santos, Dios se ha tomado un descanso, y los niños ya no juegan en las calles.

Seres humanos animales que engendran otros seres humanos animales para compartir esa misma miseria y convertir a los demás en culpables.

Mientras… el líder de pacotilla, sonríe y cobardemente, ofrece abrazos y perdones, mientras, un pueblo entero se desangra.

Tiempos malos, de los malos, de los malos.

Una mentira para mi.

Construye una mentira para creer, que reconozca con los pies descalzos y mi cara sin maquillar, que me brinde la certeza de un mañana que volverá.

Una mentira que yo defienda por sobre todo y sin razón. Que no se cumpla, pero que no se esfume, que viva fresca dentro de mí, hasta el final.

Y al final, que importan la verdad o la mentira?

En mi fragilidad, seré grande si puedo creer.

Construye una que reemplace al Dios que me faltó. Una que sea solo para mi.

Déjala aquí cuando te vas, y que por la furia con que la defendí se me recuerde.

Quiero una mentira que cuando camine por la calle, me incite una sonrisa y la gente, no entienda mi razón.

Construye una mentira compasiva, pero que me lleve de este mundo si alguna vez llegase a dudar.

Entonces, será mejor una que no descubra nunca, jamás.

AG

Las noches de las cosas rotas

Sigilosas, enviciadas llegan prontas por la noche.

El montón de cosas rotas que deambulan por el techo, suben, bajan, bailan rueda sobre mí.

Se buscan y se enfrentan, en batalla de armaduras o de puños.

Yo quisiera que se fueran y poder dormir en paz.

Mis amores ofendidos, mis abandonados, mis egos, los tiempos en vano, lo callado y lo que no supe contener, eso, principalmente.

Malosas, verdugos, cascajos del pasado, de rojo y de blanco, amargas y con sal.

Entre ellas se pelean, ¿Cuál importa? ¿Cuál? Ya no.

Siempre vuelven y siempre huyen muy temprano con el sol.

Las cosas rotas del pasado, que compongo en mi cabeza.

Tramposas, mis tormentos, mis fantasmas. A veces quedamos en paz, tranquila me acuesto pensando… ya no más.

Duelo de amor.

Piso, sueno los tacones, brinco los charcos y descubro cada uno de mis pies, uno se adelanta al otro y los dos quieren ganar.

Al rededor todo se detiene de repente.

Llevo la cabellera larga, un escote sin recato, una risa de pecado y un descaro sin su dueño.

Y con mis ojos en bel canto, la codicia de mujer, te llamo, te invito, a la fiesta del amor.

No habrá tregua es un duelo hasta el final. Tú me tomas, yo te sigo, vivo es este sueño.

Y, por un momento… Los límites se desvanecieron en tenues líneas que se pierden sin pudor.

Sesgados los cuerpos de los contendientes, amantes por ahora, hace minutos, extraños entre sí.

Fieras que se devoran. ¿Qué es lo mío o lo tuyo? No se sabe donde empiezo o donde acabo.

No podrás librarte del anhelo de la hartura del manjar que yo te di.

Enredo delirante, la borrasca de un espacio sin control.

Besos de bruja, cadencias, ceños y muecas, enredos sin desenredar.

¿Y quién sabe si podremos gobernarnos? O vivir cuales presos de un fervor.

Y quien sabe a cuantos otros dañaremos con excusas eternamente sin perdón.

Herida de muerte, te miro y me rio, me duermo pensando: “Seguro que no regreso jamás”.

A mi me gustan los viejos

A mí me gustan los viejos porque no tienen miedo de llamar las cosas por su nombre.

Porque se curan solos las heridas con simple paciencia y sabiduría sin tener que acudir a terapias. Entienden las cosas de la vida y confían en el tiempo que se lleva lo malo y el nuevo que trae siempre una esperanza.

A mí me gustan los viejos porque son valientes, vivieron las guerras y las grandes depresiones y se formaron a base de arduo trabajo y de disciplina.

Me gustan también porque con sus pasos lentos dejan huellas mas profundas.

A mí me gustan los viejos porque saben vivir con dignidad, envejecen con sus hermosas arrugas y sus heridas en el alma.

A mí me gustan los viejos porque platican con la gente y porque sonríen con los niños del parque. Viven las cosas del mundo alejados de los celulares y de las redes sociales.

Y me gustan más que nada porque a pesar de los años siguen siendo románticos y creen en el amor.

Vivieron la época de los grandes amores, aquellos que sin ser perfectos, se perdonaban, se tomaban de la mano y se tostaban las arrugas con el sol de la mañana.

2020 Día de muertos cancelado

Tremenda conmoción la que se armó el día de ayer.

Miles de viajeros que llegaron de ultratumba, se toparon con la noticia devastadora. El ya famoso e internacionalmente reconocido día de muertos se había cancelado! Y nadie les aviso!

Como si el viajecito fuera cualquier cosa! Meses de preparación, gastos y trámites tirados a la basura!

Y la trifulca sigue fuera de control. Sin tamales y cocoles, no se piensan regresar.

En las puertas del panteón se instalaron gritos, bancos, lonas y pedazos de cartón. Todo pronto y ahora que lo pienso, también, con toda la razón.

Al unísono se escucha… Pulque, tamales y cocol!, Pulque, tamales y cocol!

No nos vamos ni a la esquina sin banquete y sin son!

A las puertas del camposanto, se amontonan por millares los huesudos de ultratumba medio hambreados y con sed.

Una desquiciada sale de repente! y a punta de patadas, los portones piensa demoler!

Hoy en dia ya es viral,“lady patadas” le pusieron, es noticia por doquier.

Lady patadas

Los mundanos los observan sin poderse ni acercar, temerosos de redadas y de multas por pagar.

Las medidas son muy claras, la distancia hay que guardar.

Cubreboca para todos, gel en manos y en casita hay que aguardar.

Pasa el tiempo pasa el frío y de tanto ya esperar, con quejidos, y enmuinados, sus caderas comienzan a sobar.

Ay nanita! que entumida! Mis huesitos mi culin!

Ya no puedo, ya no aguanto sin cocoles ni cojín!

Mentecatos, malnacidos, estos necios y su covid! ¡Ni que fuera para tanto estar muertito y sin peluquín!

Pal carambas, yo me largo, de esta afrenta ya no más!

En mi tumba fresquesita yo descanso tan feliz. No hay sermones no hay peligro, ni la renta hay que pagar.

Hay me avisan si el que sigue se cancela por covid.

Pero en caso de clausura un aviso han de mandar, nunca olviden que algún día, solo huesos arriarán.


Lo mas triste de todo esto son las ganas con que nos quedamos, unos de mover el esqueleto y otros de bailar.

Los viejos del tiempo Covid.

“A la viejita que nunca conocí, pero que salía al balcón todas las mañanas a tomar el sol”.

Los viejos callan, porque la prudencia es aquello que han conquistado por la fuerza, pero en sus miradas, la tristeza de saberse asediados se asoma sin querer.

Y digo “viejos” porque con esa misma palabra quiero que me llamen a mi tiempo, porque representa la dignidad de quién caminó el camino y no solamente miró a otros pasar.

Viejo” Con la crudeza de la vida misma.

Con la verdad.

No me endulcen las palabras, con eso no se cambia la realidad.

Esta generación de pensadores ligeros y de facilitadores de la existencia queriendo reinventarlo todo!

Mis manos se llenan de grietas ya desde ahora y mi cabeza está cubriéndose de canas. No porque tienen la “tercera edad“, es porque son “viejas” y por ende sabias.

Envejecemos por la fricción de nuestros cuerpos con la tierra y la fricción de nuestras almas con las penas.

No somos adornos como las flores, o espectadores indiferentes como las piedras. Somos como los lobos, como las águilas, como los seres bellos y grandes de este mundo.

Y sobre “Nuestros viejos”.

Aquellos que sembraron, apuntalaron muros, trazaron caminos, dieron a luz, amaron, acertaron y fallaron, en éste, su mundo que ahora los despide y los hace sentir con los días prestados.

La mayoría no salen desde hace mucho, por miedo a ser contagiados y se aferran a la esperanza de una vacuna. Cuándo antes un virus mortal fue tan selectivo y tan perverso en su mensaje.

Seguramente quisieran hablar, pero callan y aparentan fortaleza para darnos ánimos.

Que extrañan mas?

Las reuniones familiares, las visitas, los paseos, la comadre, el carnicero, el tamalero, los abrazos, los chismes, la ida por el pan, y las gorditas por la mañana, o la misa del domingo?

Y en medio de este desorden e improvisando, escogemos también en un momento de emergencia a quien salvarle la vida.

Cómo determinar cuál vida tiene más valor? y quién dicta el veredicto? No hay tiempo para concluir un juicio de esta magnitud. Y aun así, muchos viejos son más prolíficos y creativos en sus últimos días, que muchos jóvenes o adultos en toda una existencia. La sombra de los árboles viejos son extensas, y sus troncos robustos.

Yo veo por mis viejos, pero cada día es más difícil por ese dejo de nostalgia y de despedida en sus ojos lagrimosos y se me rompe el corazón.

Y aquellos a quienes nadie cuida? Y los que llevan tiempo castigados? llegará a tiempo ese reencuentro?

Este es un gran tiempo de reflexión.

Mi tío Sergio con esa forma liviana y natural de ver las cosas, me dijo el otro día; Estoy listo para morir, no tengo miedo, es lo mas natural que existe, tan natural como la misma vida.

En ese momento sentí tranquilidad y lo entendí tal cual.

Hoy me resisto a la idea.

CATRINA SINVERGÜENZA

La Catrina, está de gran fiesta! Este, ha sido su año. Ya no viene a buscarnos, que dizque es mucha vuelta y por eso, se ha mudado mejor.

La Catrina está de gran fiesta! luciendo un smartphone, que el chamuco le ha dado, para envío de tosientos con una aplicación.

Registra los datos, las veces que toses, te toma la foto, sin más papeleo, aprieta un botón.

Lo malo es que la tonta, es apenas novata, aprieta botones sin ton y sin son.

En bolsa de nylon, y por estafeta, si no te pones pilas, ni adiós nos dirás.

La Catrina sinvergüenza, aquí vive ahora, se deja ver, oler y sentir, se ríe de los rezos, se atraviesa por en medio, baila, corre y canta, mundana, tilica y flaca, sin pudor ni compasión. Se confunde con los vivos, recorre los barrios, las calles y las microbuseras, buscando al iluso que se pueda llevar.

Yo me pongo un tapaboca, me lavo y me lavo, y en cada enjuagada, aviento un pecado, para por si asi, me le puedo escapar.


Catrina traviesa!, ya para la fiesta ! no seas tan golosa, huesuda jocosa, no miras las penas que causan tu y tu aplicación?

Vallanse al carajo Catrina y Chamuco, par de malhechores ladinos culecos, sí me los topo, a palo de escoba los saco de aqui.

Boda Zoom. En tiempos del covid.

El día de hoy, mi mamá y yo asistimos a nuestra primera boda Zoom, bueno asistimos, ya saben, desde casa.

Esta nueva tendencia tiene sus ventajas:

Con una hermosa blusa de encaje, seda, perlas, un buen chongo pachoncito y lápiz de labios rojo, nadie notará el pants y los tennis que llevas debajo. (Te ahorras la mitad del vestuario)

Si se te llegan a pasar las copas, no harás ningún ridículo, simplemente caes como bulto de papas en tu propio sofá y en la comodidad de tu hogar.

No puedes perder ni las llaves de casa ni la cartera. Están en tu buró.

No despiertas en casa de un(a) extraño(a) y sin cepillo de dientes. A lo mucho abres el ojo y está tu perro, gato o tu peluche preferido.

Lo único que verdaderamente tengo la obligación moral y cívica de recomendar es, que por favor no dejen a las abuelas, tías-abuelas, madrinas, madres, suegras, es decir (mayores de setenta años) sin supervisión.

Eva.

Lo que debía haber sido una ceremonia formal, se convirtió en un circo de emociones, sorpresas, angustias y desesperación.

El día de hoy pasamos varios minutos (que nos parecieron una eternidad) de vergüenza ajena escuchando a una tal Eva, (una internauta invitada a la boda, ignorante de la tecnología Zoom) que nunca entendió, que debía silenciar su micrófono y encender su bocina, por consiguiente, tampoco escuchó las constantes peticiones, al principio amables y luego órdenes firmes de apagarlo.

Tampoco la administradora sabia como silenciarla.

El ring de un teléfono, nos distrajo y segundos después estábamos inmersos en una tensión que nos mantuvo con la boca abierta y sin respirar.

Eva hablaba con otra amiga por su línea de casa, ante mis oídos incrédulos, y los de otras noventa personas conectadas. De repente se escucha;

– Eva; Amiga! Estoy en una boda por internet. ¡Deberías verlo, el novio, parece el papá de la novia! Por lo menos ha de tener unos 40 años! Qué horror! La hija de mi amiga tan bonita, ¡quién sabe que le vio!

… Minutos de asombro, vergüenza y el chat se desbordaba en comentarios;

– Quién es esa loca! ¡Alguien que la desconecte!

– Yo por eso no me caso, pagas un dineral para que se la pasen criticando!

– Que le pasa a esa mujer!

– Y no escucha que apague su micrófono!

Y la tal Eva seguía por el otro teléfono con su amiga;

– No sé que pasa que la boda no empieza, es un desorden.

– Se aparecen caras y no se escucha qué dicen.

– A mi me habían dicho que él era negrito y que la familia no estaba de acuerdo. Más bien es hindú.

Mientras…

– Señora Eva, apague su micrófono!, estamos escuchando todo lo que dice!!!! Decía la novia desesperada y furiosa.

– El chat en su apogeo.

La tal Eva despepitó y publicó chismes hasta que finalmente la pudieron desconectar.

Es posible que, hasta este momento, no sepa lo que hizo.

La mujer con el panti estrangulador.

Me imagino que los detalles técnicos de la transmisión fueron muy simples y se usó algún teléfono celular sobre una silla o algo así, ya que durante la boda, una mujer con vestido rojo trataba de esconderse para jalar el resorte de su panti que la estrangulaba llevandose un cachote del vestido con él y entre dos bolas gigantes.

La mujer de rojo se colocaba, sin percatarse, justo enfrente de la cámara! (Lo hizo por lo menos tres veces!) Y lo peor es que todo está grabado.

El pi…. perrito jodón.

En el momento más sagrado de la ceremonia. (Me imagino, por la seriedad de los novios) comienza un canto, sí, muy distorsionado, agudo, gemido y extraño, ejecutado por la mujer que llevaba a cabo la boda.

Un perrito a disgusto y sin prudencia, comienza a ladrar en protesta y decide no parar.

Entiendo que el canto no era muy disfrutable, pero el perrito ladraba y evadía a dos hombres que intentaban capturarlo. La ceremonia siguió en medio del desacuerdo del canino fifí y la persecución.

No faltó también la niñita haciéndose la chistosa corriendo y atravesando a la cámara. Bueno el celular.

En conclusión.

1.-Tenemos mucho que aprender de la “Nueva realidad”

2.- Deberían requerir una licencia de uso de celulares y certificado de Zoom a los viejitos antes de que puedan obtener uno!.

La lluvia y los gritones. Desde mi ventana

Hoy, desde mi ventana, recibo las micro gotas que se estrellaron en el marco superior y se rompieron, formando un rocío que no me alcanza a mojar, pero me refresca y si cierro los ojos puedo imaginar estar afuera, en mi mundo de antes, quizá corriendo para refugiarme en los portales del centro de mi ciudad.

Tan solo eso, caminar por los portales y chacharear en los puestos de colores atiborrados de artesanías mexicanas, con un café en la mano.

Sueño con las cosas simples, que eran normales y hoy sería maravilloso volver a hacer.

¡Quiero mi mundo de antes de regreso!

El cielo truena sin dar tregua, como si el mismo trueno se repitiera una y otra vez.

Me angustia la idea de que el tiempo se hubiese quedado trabado, recuerdan los discos rayados de antes? En lapsos de medio minuto, una y otra vez, o mi mente, desgastada, en cortocircuito, pensando tonterías.

Me pregunto; cuántas personas más, dirán lo mismo; “ojalá que esta lluvia sea lo suficientemente fuerte como para limpiar las calles, barandales y manijas del virus endemoniado y llevárselo por las alcantarillas para nunca volver”. Esto que está pasando no es un castigo, no de mi Dios, además el pecado es parte sustancial del bien, como la teoría de la dualidad nos dice.

Esto que está pasando no es un castigo, no de mi Dios. Es la evolución, la naturaleza que se abre paso y nos enseña humildad y resignación.

Hay días en que apenas despierto, ya se está terminando. Otros días, son eternos, pero todos iguales, solo unos más cortos que otros.


Los pregoneros que mantienen las calles con vida en estos tiempos del covid-19

Muchos de nosotros, no pueden darse el lujo de quedarse en casa y con valentía, resignación, y mucha necesidad, caminan con sus cuerpos encorvados, la expresión rígida y la mirada ida hacia los lados y arriba, atentos, ansiando una respuesta. Aun así, sacan la fuerza de no sé dónde, para gritar sus pregones a los cuatro vientos.

Los gritones de los tiempos del covid, son el ejemplo más valioso de resiliencia humana y del espíritu invencible de este pueblo milenario. Aquí algunos de ellos;

El afilador

El carrito de los helados

El camotero

El Gas

El Tamalero

Al final de la jornada, cuando el cielo entra en arrebol, ya tarde, en la retirada, sus carritos están a punto de empujarlos a ellos. ¿Recuerdan a” los galardonados”? Bueno, pues aquí están de nuevo, “cosas que por su empatía y mimetismo se han ganado pequeñas almas y son parte de los seres que acompañan”.

Yo miro la escena con compasión. Y en clara epifanía, reconozco lo superfluo de tantas cosas a mi alrededor.

Las cosas que nos importan, no existen para ellos.

¿Qué puede ser importante cuando recorres las calles bajo el sol, bajo la lluvia por horas, esculcando las bolsas de basura y en cuclillas cuando las piernas se te doblaron y no dieron más?

Las tripas después de un tiempo dejan de protestar.

¿Qué van a saber los gritones del número de contagios, gráficas y de curvas planas? Es el día a día, uno a la vez, lo único que les importa.

Los hombres y mujeres del día a día que gritan anunciando sus productos, a veces se sobreponen y entrecruzan unos contra otros en una competencia de gritos por la supervivencia que conforman el carácter tan singular de esta ciudad de contrastes y ferocidad.

Si no fuera por ellos, este tiempo y la escena desde mi ventana sería desolación y desesperanza.

Así las cosas en los tiempos del covid, desde mi ventana, mirando la lluvia y pensando en los gritones que anuncian sus productos y la llegada de un mañana.

Puntuación: 5 de 5.

Visita del Sahara cancelada. Desde mi ventana.

Adriana Guerrero – África

Todo parecía apuntar a que el espectáculo del “Vals Alejandra”, ofrecido por algunos edificios en varias ciudades y pueblos, tambaleándose en sincronía maravillosa, había sido todo un éxito!

Tanto así, que se difundió la noticia de que muy pronto recibiríamos un visita… “Una tormenta de arena del desierto desde el Sahara”. (Si, así es como se leía)

El único problema es que en realidad no estaba claro a ciencia cierta de qué se trataba la noticia.

Muchos, jamás habían escuchado la palabra tormenta de arena, por estos rumbos.

Consiste en una nube gigante de arena, polvo y para terminar, añadiduras que en la travesía desde tan lejos, se van enredando.

La visita fue cancelada sin aviso o disculpa alguna.

Seguramente a medio camino se enteró por las noticias, de la situación que atravesamos en estas tierras de bugambilias y agaves. Hoy tierra de sinsentidos y aberración. (con bugambilias y agaves también) y decidió darse la vuelta y cambiar de rumbo o deplano difuminarse y morir en medio del océano. (No la culpo)

El día de ayer, ocurrió una de las más cruentas balaceras, a la usanza de los famosos y sanguinarios gangsters de la historia, el jefe de la policía de la ciudad de México fue emboscado y baleado con armas extremadamente sofisticadas y poderosas, él, sobrevivió, pero esto nos da una idea de cómo estamos secuestrados por las mafias y el crimen organizado.

El número de infectados por el virus, ha sobrepasado los 210,000 y estamos ya por los 26,000. Muertos, multiplicado por cuatro, de acuerdo a fuentes más fidedignas, extranjeras y de investigación ciudadana.

Así como la vida tiene sus olores; de sudores, alientos, secreciones, hojas, madera, cuero de perro, plumas de pato, también la muerte lo tiene y yo, desde mi ventana, la huelo de noche.

Las chimeneas de las cámaras de incineración de varios crematorios alrededor, trabajando dobles turnos, para entregar los pagarés presentados con fechas de vencimiento, que nadie ha sido capaz de alterar, nos hacen callar y desnudarnos de egos y de vanidades. Muchos hombres se están diseccionando, una parte en humo, la que va al cielo a rendir cuentas y otra parte en cenizas, que se queda en la tierra a alimentar la vida por comenzar. Una verdadera revelación divina.

La incertidumbre es lo más difícil de superar.

Yo, mientras tanto, sigo enfrentando el encierro y me aferro a escribir mis notas y las de otros como si fuese la hora de los testamentos, las confesiones y los perdones. La noción de que no somos eternos nos ha cruzado en estos días, como una puñalada mezquina y nos hace ser un poco ridículos y nostálgicos. Aún las mentes pragmáticas y corazones recelosos como el mío lo son.

Hay mucho que escribir, por suerte. Tiempo me sobra, espero.

No he podido encontrar un principio y por eso escribo pedazos no uniformes y de todos colores como las colchas de las abuelas que pegaban pedacitos y las iban agrandando según la criatura se estiraba.

Espero encontrar el principio, por lo pronto, estas son las cosas que pasan en los tiempos del covid, desde mi ventana.


-¿Qué es morir?

-Morir es

Alzar el vuelo

Sin alas

Sin ojos

Y sin cuerpo.

Elias Nandino

Puntuación: 5 de 5.

Un vals. Desde mi ventana

Hoy, desde mi ventana pude presenciar un baile de tabiques, concreto, escaleras y edificios.


Por un instante me pareció estar siendo testigo de uno más, de esos eventos comunitarios enternecedores donde todos los vecinos se coordinan para brindar un espectáculo de balcones y ventanas, y al unísono cantan, bailan y se dan ánimo en éste “los tiempos del Covid19”.

Nunca pensé que las cosas también tuvieran sus corazoncitos escondidos y a veces quieren ser parte de los hombres, sus alegrías, y sus tristezas.

El vals de esta mañana “Alejandra” , es de un compositor mexicano con un gran talento como tantos, el mazatleco Enrique Mora Andrade . Mi madre que es cultivada en ese tipo de música y otras “bellas artes” lo reconoció de inmediato.

Fue tanta la emoción que se sentía en las calles, que sin importar la pandemia, todos salimos a ver el espectáculo, algunos dejaron escapar un par de lágrimas y sollozos. los árboles y postes también se contagiaron de entusiasmo y se unieron al evento!

Lo único que no me gustó, fue que la mayoría olvidamos vestirnos A doc para tan especial ocasión (una lamentable falta de respeto).

Yo salí con una camiseta larga y mis pantuflas al revés. Pero otros estaban peor, así que no le di importancia. Fue hasta que terminó el baile que finalmente, puede sentir un poco de vergüenza.

Una vecina, regresó corriendo por su perrita que había olvidado en casa y ladraba furiosa (y con mucha razón).

Después, me enteré que la cosa comenzó en Oaxaca y que en el inmesurable entusiasmo se salió de control y algunos edificios sufrieron daños pequeños y algunas personas también.

Es posible, que quede restringido el uso de vías públicas para este tipo de eventos. 😥

Pasando a otro tema, lo de la pandemia está cobrando una cuota muy alta, ya nos sentimos desgastados y los ánimos decaen.

Si hay algo que debo reconocer positivo en estos meses, es que estoy aprendiendo a estar sola.

Nunca lo había estado, he vivido en matrimonio desde muy chica y me daba mucha angustia sentirme sola.

Lo estoy superando poco a poco y me está gustando mi paz y mi “mimisma“.

Una “mimisma” que no había tenido la paciencia de escuchar y darle atención.

Entonces, comencé a escribir, algo que desde niña disfrutaba, pero que la vida y las hazañas de esta alma y cuerpo inquietos, en ocasiones poseídos por el espíritu de mi abuela traviesa, aunado con un toque de música, vino, labios de rojo, tacones, amores y decepciones! todo este cauce de locura que corre, ya cada día más lento. No me permitían conocer.

Hoy siento la paz en esta soledad y he podido escuchar esta “mimisma” que comparto con mis seres queridos, y dejo como testimonio a mis grandes amores; Alejandro y Regina.

Postdata.

Tengo un vestido que se mete en un segundo por la cabeza, en el perchero de la entrada, por sí acaso debo salir corriendo de nuevo.

AG


Puntuación: 5 de 5.

Llanero Cantor

¡Llanero cantor, Te dedico esta narración y como ya estás viejito, entonces con más razón!

De mi época de huarachitos y alpargatas.

“Porque siempre me has querido como soy”.

Gracias por invitarnos en tus expediciones llanero, fueron unas aventuras de verdad.

La supercombi 🚐 nunca nos falló. Un poco indiscreta con su prprrprrrprprrrrprr y su pum! Ocasional, que sin embargo, no lograron apantallar tus cantos… ni los nuestros, fue ahí donde descubrí, que el don del canto no se me había otorgado, mejor escribiría y pintaría.

Aquí 🎵🎶 Michuuu,🎶, aquí Michuuu🎶 con mi burrita, que aunque vaya enojadita, porque no le di su alfalfa 🎵🎶 porque no le di su maíz,🎶arre,arre, mi burrita, que ya vamos a llegar, 🎶🎶🎶…

Pero lo que más disfrutábamos, era el mundo para niñas que construiste dentro! Que gran idea haber quitado los asientos y poner una gran colchoneta, además de que amortiguaba los trancasos de mi hermana y yo, que viajábamos atrás, nos hacía sentir como en las cámaras de prueba de los astronautas que levitan a gravedad cero cuando se te pasaba un tope o un bache!!! Volabamos, rebotabamos y nos reíamos más!!! Entre la colchoneta, almohadas, peluches, muñecas y otros juguetes.

Así se veía todo en esa época, “cuando miraba el mundo a través del corazón“.

En mi infinita imaginación, llegamos por lugares tan lejanos que podía ver las cobras encantadas y los elefantes y tigres que como experto llanero y explorador, esquivabas con astucia, el cocodrilo gigante!, fantasmas y apariciones también! que manera de volar la mente y vivir las cosas de fantasía, que sólo a esa maravillosa edad se puede. Nunca más volvería a pasar.

¡Con especial afecto, recuerdo la hielera amarilla con “suplementos alimenticios” (llena de comida chatarra) era lo mejor! Todo un festín! Ese secreto te lo guardé hasta hoy, ante los demás, mi hermana y yo comíamos verduras, frutas y carne en los viajes con papá. Solo una vez se te pasó la mano con el medio litro de helado en la plaza de Oaxaca, de todos los sabores para cada una y que no voy a detallar.

Menú del día.

A escoger:

  • Gansito
  • Mantecadas
  • Pingüinos
  • Galletas
  • Submarinos
  • Quick de chocolate
  • Hot dogs o sandwich
  • Boing o frutsi, de diferentes sabores
  • De botana Sabritas Doritos o cacahuates!!!!
  • Y muchos!, pero muchos! Chocolates!

Actividades a bordo:

  • Competencia de canto.
  • Cuenta un cuento.
  • Historias fantásticas y de tesoros encontrados del llanero.
  • Encuentra la mosca con el lunar en la nariz del árbol en la punta de esa montaña.
  • Adivinanzas.

Hora de dormir.

Pa…. Ya vamos a llegar? Si ya casi, pasando esas montañas.

Cuántas aventuras y momentos felices pasamos juntos recorriendo pueblos, ciudades, valles y selvas en la supercombi!

Gracias pa, por esos momentos en que pude ser una niña de verdad y por tu cariño infinito.

Cuando pase la pandemia vamos a ir a pescar, me llevo unos pollos rostizados por si las moscas.

Tu hija que te quiere con todo el corazón.

AG

NASA – SpaceX. Desde mi ventana

NASA-SpaceX

Desde mi ventana.

En días pasados (30 de Mayo 2020), la NASA en equipo con La compañía espacial privada de Elon Musk, SpaceX comercial, también principal accionista de Tesla Inc., pusieron en órbita, el cohete Falcon 9 con la nave Crew Dragon, comenzando con éxito la primera misión tripulada que según Musk, convertirá a la humanidad en “una raza multi planetaria”.

Este evento da inicio a una era de viajes “turísticos” (para definirlos con facilidad), al espacio.

Yo, esa noche, desde mi ventana, ni me acordé del viento que disfruto cuando me despeina, solo miré con paciencia, atención y mucha envidia al infinito, buscando a los viajeros.

El viaje.

La promoción de arranque no fue lo que esperábamos, había rumores de un “dos por uno”, o de un… “viaje ahora y pague después”.

Nada de eso sucedió, parece que al final fue un paquete tipo “all inclusive” (todo incluido) para que los viajeros no tengan que salir de la base y se les provea de todo en la comodidad de las instalaciones de la estación espacial.

Los tours no estan incluidos en el precio, los más atractivos son:

  1. Espectáculo de lluvia de estrellas.
  2. Visita al asteroide más cercano.
  3. Excursión. En busca de objetos no identificados OVNIS.
  4. Visita a la casa de E.T. (incluye foto del recuerdo y taza con autógrafo)
  5. El único que no tuvo quórum fue; perdidos en el espacio. 😥

Bueno, todo parece indicar que el viaje ha sido muy exitoso, el recibimiento fué muy emotivo.

Para comenzar un happy hour con guirnalda de estrellitas y un martini “Estrella de Venus”.

Por si quieren probar la receta.

Se proyecta que cada vez habrá más turismo espacial.

Una estadía en la Estación Espacial Internacional (EEI) cuesta decenas de millones de dólares. Space Adventures ha transportado siete clientes hasta ahora.

Mas recientemente, el multimillonario del Cirque Du Soleil, Guy Laliberte, pagó 35 millones de dólares (mdd) para pasar un par de semanas de cosmonauta. Bigelow Aerospace dijo que coordinaría viajes por 52 millones de dólares por asiento.

Las interpretaciones de el proyecto.

De la última experiencia podemos imaginar las siguientes reacciones ideológicas de algunos grupos revoltosos basándonos en el pasado reciente.

Como siempre, los creadores de teorías de la conspiración aparecerán de inmediato, argumentando que debido a la pandemia es más bien un plan de “Sálvese quien pueda” y que solo las élites dominantes podrán escapar a tiempo.

Otros argüenderos, negando rotundamente que ésto sea un hecho real e involucrando a los medios de comunicación y autoridades de estar creando todo por medio de videos falsos y artistas pagados para generar la impresión de que los Estados Unidos siguen lidereando la tecnología como según ellos nos hicieron cuando lo del hombre en la luna.

Por último, los propagandistas del “flat earth theory” que luchan por alertar y convencer a la humanidad de que nuestro planeta es plano, realizando manifestaciones generalizadas tratando de impedir una catástrofe en caso de que la cápsula llegue al límite del cuadrado o tablero y caiga al infinito, sin esperanza de retorno.

López Obrador dijo que “eso no tiene ninguna ciencia, que solo hay que poner un cuete y prender la mecha, como el hacía en Macuspana para las fiestas del pueblo.”

Yo, por lo pronto ya comencé a ahorrar, y lo primero que haré cuando salga de este arresto domiciliario será visitar la luna. Con unas buenas baguettes y un buen vino, por si acaso es cierto que es de queso!

Puntuación: 5 de 5.

Formulario de registro.

La pausa desde mi ventana.

Asomo mi cabeza por la ventana, despacio busco el viento puro y fresco de esta noche, el miedo de que traiga algún lamento está en mi mente. Pero no, aunque el silencio es mucho peor. Los lamentos son de quienes viven, el silencio de quienes partieron.

Es Mayo, pero no estoy segura, los días y las noches ahora pasan con prisa como cuando con los dedos tuerces el remate de un libro y se resbalan las hojas que no sirven hasta encontrar la buena que aún no llega y en todo esto, me he perdido en mis pensamientos de nostalgia e incertidumbre, tratando de imaginar un futuro para todos.

Los recuerdos los evito, no me sirven por ahora, son los tiempos en que los hombres se reinventan.

Que bueno es tener una ventana, asomar mi cabeza y despeinarla. Estoy bien entonces!

Escribo por mi y por quienes sobrevivían cada día, y ya no están, para quienes se pensaban invencibles y también se han ido. Y para los que nos quedamos a recomenzar.

Si tan solo tuviera al Dios de los hombres quizá podría escucharlo cuando saco la cabeza por mi ventana. Y no tendría miedo del silencio nunca más.

AG

Escucha el audio aquí

Puntuación: 5 de 5.

Formulario de registro.

El Volcán Glotón.

Pero quién comanda en el Valle de Aztlán?

El Popocatépetl. También para muchos, don Goyo el Glotón.

El más gallardo y leal caballero, arrodillado en espera de su gran amor. Y nunca se cansa el férreo guerrero, la espera no es nada para esa pasión.

A veces se fuma, un churro de hierba, le saca harto humo y tira cenizas por dondequiera.

Escupe las piedras jugando a tirar los ovnis que cruzan, buscando escapar.

Una vez, se trago uno. Y desde entonces; sufre indigestión, por eso se mueve, nos tira los techos,  Bosteza y  sin pena alguna se echa un “puncito” 😂y se ríe el glotón.

Su novia duerme como si nada y en el invierno, el hombre de piedra, la cubre en un manto que escoge de blanco, por si despierta la bella princesa, llevarla al altar como prometió.

De éste su manto, separa un gran trozo que siempre se guarda para hacerse un birrete y así verse hermoso, gallardo y glotón.

AG


Puntuación: 5 de 5.

La ignorancia, un gran pecado.

  1. f. Cualidad de ignorante.
  2. f. Falta de conocimiento.

Ignorancia del derecho

    ignorancia supina

    1. f. ignorancia que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse.

    Ignorancia no quita pecado

    1. expr. U. para explicar que la ignorancia de las cosas que se deben saber no exime de culpa.

    Real Academia Española.

    Ninguna de estas definiciones exime al ignorante de su responsabilidad.

    Es de naturaleza humana, la constante búsqueda de respuestas, en cuanto pronunciamos las primeras palabras vienen las primeras preguntas, la más famosa… y por qué?

    Los que renuncian, es por miedo a la verdad, negligencia o pereza.

    No con ésto quiero dejar de lado otra realidad; “los marginados” que simplemente aún siendo de su voluntad no tienen acceso a la educación y preparación académica, y en este sentido, tenemos una gran deuda con ellos.

    De la publicación anterior, “Sí me toca me toca”; En los tiempos del Covid 19, hago referencia a un mensaje que recibí de mi amigo Toño, quien prepara las cemitas más sabrosas en el mercado del centro de Puebla, suelo pasar por una y hasta dos entre semana para deleitarme con esa sazón especial de los mercados.

    Durante los últimos meses, Toño, “el amo de las cemitas “no paró de publicar sus videos con los cuates y en la calle, un tanto sarcástico como muchos de los reclamos que ésta sociedad aplastada y resentida hace día con día y que nos trajo al verdugo e inquisidor más notable que jamás hemos tenido; los perseguidos no están bien definidos; por más que trato de comprender sus términos de “neoliberales y conservadores” no logro relacionar la definición teórica- histórica con las víctimas. Mas bien quiere decir “Los ricos” y ahí enmarca toda la maldad del mundo.

    En fin, ahora volviendo a mi amigo Toño, una semana después del mensaje que él mismo me envió sobre la gran conspiración para volvernos a todos como robots de los gobiernos y los amos del mundo, nos llama con una voz de angustia y desespero diciendo… “Me duele todo el cuerpo, la cabeza, y la garganta, tengo mucha fiebre y no aguanto la espalda”, le sugerimos que llamara al 911 y tratamos de comunicarnos para tener noticias, han pasado cuatro días y no sabemos más de él.

    Por supuesto que me da tristeza, pero también rabia, porque la ignorancia es tan pecaminosa que no solo se vive, sino se presume. Y los otros iguales, la aplauden.

     

    Un par de viejos

    El viejo.

    Hace frio, está obscuro, por dentro y por fuera, la combinación perfecta que encorva los huesos del más aguerrido ser, es eso o… el peso de los cuellos cortados y las culpas de sus reclamos. Pareciera que aquí no pasa nada y así lo es, el viejo deambula por la casa como un fantasma perdido, como un verdugo al final de sus días.

    Los días y las noches se enredan en armonía maravillosa.

    Las ventanas de la casa permanecen cerradas, el aire espeso de años guardado en su interior manipula los sentidos, el olor penetrante de madera vieja, grasa, ungüentos mentolados, sudores y gases humanos mantiene una certidumbre y un sosiego permanente, como el trapo apestoso que tranquiliza a los recién nacidos; la penumbra y el silencio también contribuyen.

    La anciana.

    Ella le sigue los pasos, como muñequita de cuerda, hace mucho tiempo ya que no desea nada, ni siquiera recuerda haberlo deseado, la rutina y el miedo son más fuertes que la conciencia, ella solo trabaja cada segundo sin descanso y así es mejor, finalmente.

    Los huesos de la anciana han resistido mejor el paso de los días, el trabajo constante en el cuidado del viejo y hasta hace un par de meses, de su vecina, de más de 90 y con la mente volada, esta misión, le ha permitido caminar derechita y de prisa, sin queja alguna. Para quejarte debes tener el deseo de justicia y ella no desea nada, el hombre con quién deambula mimetiza todo a su alrededor y la justicia no existe en el mundo de algunos viejos.

    La casa.

    No es una casa, es un mundo, uno donde todas las voluntades se estrellan en sus paredes.

    Los troncos macizos que enmarcan la escena son tan robustos como los muros contiguos de las prisiones, donde también los hombres esperan ser recordados.

    En contraste con ésta sobriedad, en la mesa de centro hay un arreglo de flores secas que tiene muchos años en el mismo lugar, ha ganado el privilegio de no ser una cosa más, es un ser con espíritu y todo, muchas cosas alrededor lo han ganado también, “los galardonados”, platican, ríen, gritan y arrullan a este par.

    Las fotografías de los nietos invaden el interior, creo que con esto intentan traerlos de vuelta o alejar la demencia que hace olvidar y que ronda por doquier.

    El día.

    Podría ser ayer o mañana o el mismo hoy, en realidad casi todos son iguales, cuando se es viejo ya se espera muy poco, y ese poco no llega. Los días transcurren entre la cama, la cocina y el viejo sofá frente al televisor. La vida no, aquí solo transcurren los días y los recuerdos que con la demencia cada vez son menos y éstos entonces, se repiten constantemente para ocupar el lugar de los que se han perdido.

    El desamor

    De quiénes olvidan

    Y que mata lento y preciso a los viejos olvidados, y a los espíritus galardonados que los acompañan.

    AG


    Puntuación: 5 de 5.

    Para cuando no estés.


    Si algún día ya no estas, quiero que sepas que te amé, no con ternura sino con garra voraz, la de las almas inquietas, la de los seres libres, la de quienes se entregan sin guardarse nada y sin preguntar, la de quienes viven y mueren cada mañana, Así sin ternura te amé.

    Quiero que lo sepas, en tus ojos claros de belleza y de paz, descansaba mis penas y reconstruía mis sueños.

    Y por las noches era tu pecho de hombre y de amante, donde la mujer que fui desparramaba su sonrisa de éxtasis y plenitud.

    Quiero que lo sepas, nadie vivirá en ti jamás la garra voraz. Y esa vida será la que falte cuando te hayas ido de nuevo.

    Agosto 2018

    Adriana Guerrero

    2018 Paris

    Con la culpa encima

    Hoy te vas

    Te vas con prisa y la culpa encima.

    Te vas, porque no cabes en mi, gigante.

    Mas no te olvides, fuí yo quién te creció dentro de mi.

    Y te vas con mis manos que se arrancan, piel y carne que no pudieron separarse.

    Con la vida que soñé.

    llévate las manos, la piel y carne de tu amante, gigante.

    Yo, lo recupero todo, mis  manos, mi piel y mi carne, mi tiempo y mi alegría, nunca lo dudes, llévate entonces también la culpa.

    Así crezco yo, así me hago mujer, con mis manos y mis carnes nuevas, y mis sueños frescos que me deja cada adiós.

    Adriana Guerrero

    Puebla, Pue. Octubre 11 de 2018

     

     

     

    Tyronmex

    Luis y Elvira Zarate (mi Viejo y mi Vito)

    Tyronmex y Vito

    Mi abuelo tenía las manos martirizadas, fueron muchos los años de batalla contra la masa que da la última pelea antes de llegar al horno que la convertirá en cualquier variedad de deliciosos bizcochitos mexicanos, todo depende de que tan buena haya sido en su vida pasada,  las posibilidades son muchas,  desde unos míseros bigotes, pasando por los cubiletes y las campechanas hasta finalmente si el mérito es tal… su majestad…La Concha.

    Sí, mi abuelo tenía las manos martirizadas y un poquito el alma, la de un niño que quedó huérfano de padre desde muy pequeño y tuvo que dejar la primaria para entrar al amasijo de la panadería de su tío y así poder llevar la carga de una madre  y una hermana, compartida entre los hombros junto con el cesto gigante de pan fresco tambaleando sobre su cabeza todas las tardes.

    Fue así un día sin importancia que conoció a la rubia con cachetes de polvorones cachispeados de colores y boquita de manzana caramelizada, la señorita Elvira Flores que nomas  bastó verlo para que se propusiera como de vida o muerte conquistar el amor de quien según ella,  era la versión de Tyrone Powel en mexicano y por supuesto mejorado.  De ahí que mi personaje se llame Tyronmex.

    La señorita que por su parte venía de pasar los primeros años de su vida al cuidado de las monjitas, no paró hasta conquistar por completo al artista de cine de sus sueños.

    Durante sus años  de claustro,  había desarrollado la rebeldía necesaria para contradecir a su familia y otras raras manías como las de bañarse con el agua helada, que por cierto,  sin saberlo,  le mantuvo el pellejo bien pegadito al hueso. El encierro con las monjas le marcó un indescriptible afán por vivir la vida, siempre con alegría, agradeciendo cada segundo que no tendría que pasar más en el convento y que contagiaba a todos aquellos que se la topaban más o menos como los zombis que muerden a los buenos en las películas.

    La rubia empecinada se las arreglaba como fuera para con el pretexto de visitar a su amiga Aurorita, llegar al estanquillo de la esquina, justo al momento de la llegada triunfante del equilibrista! y con una mirada de dos puños de piedad y ocho de codicia, atrapó de una, sin dejar siquiera que la levadura haga lo suyo, el corazón y el todo del joven Luis Zárate  (su viejo) y para nosotros en adelante Tyronmex.

    Mi abuela se llamaba Vito (al menos para mí y creo que para ella también) Es la figura más cálida y alegre de mis primeros años. Como quisiera verla de nuevo, y a mi viejo también, para apretarle las mejillas coloreadas y pedirle de nuevo el cuento de almendrita.

    Tyronmex
    Tyronmex

    Puntuación: 1 de 5.
    Escucha la historia de Tyronmex y Vito.

    Somos piedras con sus corazoncitos por dentro.

    Somos lo que enfrentamos.
     
    Esculpidos y deformados por el torrente de este gran río, cuya finalidad, no es como muchos piensan, encontrar la mar, ahí sólo descansa.
     
    Somos también el río, que transforma todo aquello que se cruza en el camino.
    Ese es el fin, su regocijo, el camino, el medio, el acto de creación, no la desembocadura.
     
    La adversidad es tan grande como le permitamos que nos deforme.

    La adversidad es la corriente del río moldeando la piedra  y es a veces la piedra que a la corriente rompe en dos y desvía.

    Somos una piedra del río que anda, que grita, que canta y que guarda un corazón.

     

    Somos parte del camino, el barro y el escultor, todo es uno mismo.
     
     
    El mar también y su desembocadura.
     
    La mano del niño que avienta la piedra y el que la recibe.
     
    Somos todos piedritas con sus corazoncitos por dentro.